
Lo primero que hay que decir es que está rodada en España, concretamente en Madrid, Sevilla y Almería y, lejos de ofrecer una visión tópica y turística del país, como ya vimos en Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen (del que por otro lado me declaro fan incondicional, que conste), se sirve muy bien de los escenarios que le brindan estas ciudades para crear una atmósfera perfecta de cine negro, que nos recuerda a películas francesas o italianas de los años 70. No es casualidad que Jarmusch diga que siempre tiene a Antonioni en la cabeza. La presencia impactante de las Torres Blancas de la avenida de América de Madrid es un hallazgo cinematográfico que alguien debería haber descubierto antes.

La película narra la historia de un hombre solitario, interpretado por Isaach de Bankolé, que recibe un misterioso encargo (el cual se desvelará al final) y debe ir recibiendo instrucciones de curiosos personajes que se van cruzando con él durante su periplo por España. Estos personajes, que siempre comienzan su conversación con el protagonista preguntándole: "Usted no habla español, ¿verdad?", mantienen con él conversaciones crípticas donde se hace referencia al cine, el arte, la ciencia, entre otras, para después entregarle una caja de cerillas con nuevas instrucciones. Destacaría entre ellos a la gran Tilda Swinton (cuyas imágenes vestida de cowgirl retrofuturista caminando por Malasaña son de lo mejor de la peli), al maestro John Hurt, gran actor del cine británico, a Luis Tosar, el primer personaje con el que se cruza "el solitario" y por supuesto a Bill Murray, que vuelve a aparecer aquí.

Una película difícil de ver? no me lo creo!!!
ResponderEliminarMítica imagen la de las Torres Blancas
ResponderEliminar